Inicio › Aerotermia › Unidad exterior de aerotermia: dónde va y qué respetar

Unidad exterior de aerotermia

La ubicación de la unidad exterior decide rendimiento, ruido y convivencia. Es la parte de la instalación que más problemas da después, y casi siempre por elegir el sitio al final y con prisa.

La unidad exterior de una aerotermia necesita cuatro cosas para estar bien puesta: aire libre que se renueve y no recircule, un apoyo firme con antivibratorios, salida prevista para el agua de condensados y espacio de acceso para mantenerla.

Hay una quinta que no es técnica pero decide igual: el permiso, si la ubicación toca un elemento común del edificio. La mayoría de los problemas que aparecen meses después de la instalación nacen en esta decisión: rendimiento peor del esperado, ruido, quejas del vecino, humedades en la fachada. Casi siempre se decide la última y con prisa.

¿Qué necesita alrededor la unidad exterior?

Lo primero, aire. La máquina extrae energía del aire exterior: lo aspira, le quita calor y lo expulsa más frío. Si ese aire frío vuelve a entrar por la aspiración, el equipo se alimenta de su propio aire enfriado. El rendimiento cae, justo en los días en los que más falta hace.

Eso es la recirculación. Aparece cuando colocas la unidad pensando en el aspecto: rincones cerrados, celosías decorativas sin superficie libre suficiente, armarios de fachada, patios de luces estrechos.

Lo segundo, apoyo: la vibración viaja por la estructura mucho mejor que el ruido por el aire. Así que monta la unidad sobre bancada o soportes con antivibratorios. Apóyala en un elemento con masa (un forjado, una solera) y nunca sobre un tabique ligero, que se comporta como la caja de un altavoz.

Lo tercero, agua: en invierno el equipo desescarcha, y sin recorrido previsto hasta un desagüe esa agua termina en la fachada, en el suelo del vecino o helada en una zona de paso. Y lo cuarto, acceso: el RITE exige que las instalaciones térmicas puedan mantenerse. Una unidad a la que no se llega no se limpia, y esa es la pérdida de rendimiento más silenciosa que existe.

Ubicaciones habituales de la unidad exterior y qué vigilar en cada una.
DóndeQué ganaQué hay que vigilar
Jardín o patio amplio a nivel de sueloAire de sobra y acceso cómodo para mantenerAltura sobre el suelo, desagüe, hojas y vegetación, distancia a ventanas
Terraza privativaSuele ser la opción más directa y sin obraTransmisión de vibración al forjado y ruido hacia la vivienda de debajo
Cubierta del edificioAleja el ruido de las viviendas y tiene aire libreEs elemento común: permiso, recorrido de tuberías y seguridad de acceso
Soportes en fachadaLibera suelo y resuelve casas sin exterior propioEs fachada: permiso y ordenanza; vibración transmitida al muro
Patio de lucesA veces es el único sitio disponibleRecirculación y efecto chimenea del ruido: el patio amplifica
Hueco cerrado o armario técnicoQueda oculta a la vistaCasi siempre mala idea si no hay superficie libre de paso de aire suficiente
Bajo ventana de dormitorioNadaEs el origen del conflicto más frecuente; conviene descartarla de entrada

¿Qué distancias hay que respetar?

Aquí conviene desmontar una expectativa: no existe un número único válido para todos los equipos. Las separaciones mínimas a paredes, a obstáculos frontales y entre dos unidades las fija el fabricante en el manual de instalación de cada modelo, porque dependen del caudal de aire que mueve y de la geometría del ventilador. Pide ese dato por escrito antes de decidir la ubicación. Un buen instalador lo aporta sin que se lo pidan.

Por encima hay dos capas que sí son normativas. Consúltalas en la versión aplicable a tu caso: la ordenanza municipal, que suele regular ruido, vertido de condensados y a veces la visibilidad de aparatos desde la vía pública, y los estatutos de la comunidad. El DB-HR del Código Técnico marca el marco de protección frente al ruido del edificio. Y lo que traslada a una instalación como esta es evitar que la vibración y el ruido lleguen a los recintos habitables.

¿Cómo se evita el problema del ruido con los vecinos?

Con decisiones de ubicación, que son gratis, mucho más que con soluciones posteriores, que no lo son. Cuatro reglas prácticas:

  • Orientar la descarga de aire hacia donde no molesta, nunca apuntando a una ventana, a un balcón de uso habitual o a la fachada del vecino de enfrente.
  • Interrumpir el camino de la vibración: antivibratorios en el apoyo, y ninguna unión rígida con tabiques ligeros o con barandillas metálicas, que actúan como amplificadores.
  • No encerrarla para taparla. Los cerramientos decorativos sin superficie libre de paso de aire cambian un problema estético por dos problemas reales: menos rendimiento y, con frecuencia, más ruido por turbulencia.
  • Usar el modo silencioso donde exista, entendiendo que limita algo la potencia; es útil de noche, que es cuando el ruido molesta y cuando la demanda suele ser menor.

Y una consideración de horario que evita conflictos: si el equipo produce agua caliente sanitaria con acumulador, puedes programar esa producción fuera de las horas de descanso. Así el funcionamiento nocturno se reduce al mínimo necesario.

¿Puedo instalarla si vivo en una comunidad de propietarios?

Depende de dónde vaya, y esa es la pregunta que hay que hacerse antes que ninguna otra. La Ley 49/1960, sobre propiedad horizontal, distingue entre elementos privativos y elementos comunes. Y la fachada, la cubierta y los patios comunes lo son aunque el uso de una terraza sea privativo.

Colocar una unidad sobre un elemento común no es una decisión que el propietario pueda tomar por su cuenta. Hay que plantearlo a la comunidad, aprobarlo en junta y dejarlo recogido en acta. Los estatutos pueden además contener reglas propias sobre aparatos en fachada.

La forma de hacerlo sin sobresaltos es siempre la misma. Presenta la solicitud por escrito y con la documentación técnica: dónde va, cómo se ancla, qué medidas antivibratorias lleva, por dónde evacúan los condensados y por dónde pasan las tuberías. Llévala a junta antes de comprar nada y guarda el acuerdo.

Un acuerdo por escrito protege al propietario años después, cuando cambia la junta directiva o llega un vecino nuevo. Si el caso es dudoso (estatutos ambiguos, una obra que afecta a la configuración de la fachada), consúltalo antes con un profesional, que es lo razonable. Es mejor que discutirlo después con la máquina ya montada.

¿Qué errores se pagan después?

Los cinco que más se repiten: encerrarla en un hueco sin paso de aire suficiente. Anclarla a un tabique ligero o a una barandilla metálica sin desolidarizar. No prever el desagüe de condensados. Dejarla al ras del suelo en zona con nieve o encharcamiento, donde la batería inferior se bloquea.

Y ponerla donde el mantenimiento exige desmontar algo para llegar. Ninguno se nota el primer día. Todos se notan el primer invierno de verdad, cuando corregirlos ya implica mover una máquina conectada.

¿Y si no hay ningún sitio razonable?

Entonces la respuesta honesta es que la aerotermia con unidad exterior quizá no sea el sistema para esa vivienda, y forzarla es la peor de las opciones. Antes de resignarse hay alternativas intermedias: una configuración de equipo distinta puede cambiar por completo las necesidades de espacio y de recorrido de tuberías.

Y está explicada en la comparación entre bomba de calor aire-agua o aire-aire. Si lo que buscabas era sobre todo el agua caliente, un aerotermo para agua caliente sanitaria tiene requisitos de ubicación mucho menores.

Y si tampoco encajan, mantener el sistema actual bien ajustado es una decisión perfectamente defendible. Un equipo mal ubicado consume más, molesta más y envejece antes que el que venía a sustituir. Lo que decide aquí no es la tecnología, es el sitio.

Cuando el sitio sí existe, el resto de la instalación es bastante más previsible; el orden completo de los trabajos está en instalación de aerotermia. Y lo que esa ubicación acaba significando en gasto, en consumo de la aerotermia.

Preguntas frecuentes

¿Qué distancia mínima tiene que haber entre la unidad exterior y la pared?

No hay una distancia universal: la fija el fabricante en el manual de instalación de cada modelo, porque depende del caudal de aire que mueve el equipo y de la geometría del ventilador. Hay que pedir ese dato por escrito antes de decidir la ubicación. Por encima de eso pueden aplicar la ordenanza municipal y los estatutos de la comunidad.

¿Puedo poner la unidad exterior en la fachada si vivo en un piso?

La fachada es un elemento común según la Ley 49/1960, sobre propiedad horizontal, así que no es una decisión individual: se solicita a la comunidad, se aprueba en junta y queda en acta. Conviene además revisar los estatutos y la ordenanza municipal. Lo prudente es resolver el permiso por escrito antes de comprar el equipo.

¿Se puede tapar la unidad exterior con una celosía?

Solo si mantiene una superficie libre de paso de aire suficiente y no devuelve el aire expulsado a la aspiración. Un cerramiento decorativo cerrado provoca recirculación, baja el rendimiento justo en los días fríos y a menudo añade ruido por turbulencia. Si se hace, las condiciones las marca el fabricante del equipo.

¿Dónde va el agua que suelta la unidad exterior?

El desescarche y la condensación generan agua que necesita un recorrido previsto hasta un desagüe. Si no se resuelve en el proyecto, acaba manchando la fachada, encharcando la terraza propia o la del vecino, o helándose en una zona de paso. Es uno de los olvidos más frecuentes y de los más molestos de corregir después.

¿La unidad exterior hace mucho ruido por la noche?

Depende del equipo, de la ubicación y del montaje. Lo que más molesta no suele ser el ruido del aire sino la vibración transmitida a la estructura, que se evita con antivibratorios y sin uniones rígidas a tabiques ligeros o barandillas. Muchos equipos tienen un modo silencioso nocturno que reduce el nivel a cambio de algo de potencia.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo