Consumo de la aerotermia
No es un dato del equipo, es una división: la energía que pide tu casa entre el rendimiento con el que la bomba de calor te la entrega. Aquí está qué mueve cada término.
El consumo de una aerotermia no es una cifra que venga en la placa del equipo. Es la energía que pide tu casa dividida entre el rendimiento con el que la bomba de calor se la entrega. Esa es toda la cuenta, y explica por qué dos viviendas con la misma máquina pueden gastar de forma muy distinta. Una está bien aislada y reparte el calor a baja temperatura. La otra pide agua muy caliente a unos radiadores antiguos. El equipo es el mismo y el resultado no se parece.
Así que la pregunta útil no es «cuánto consume una aerotermia», sino qué mueve cada uno de los dos términos de esa división en tu casa. Eso sí puedes responderlo, y es lo que hay debajo. La parte numérica final, pasar de kWh a lo que aparece en tu factura, depende de tu tarifa y la pones tú en la calculadora de potencia y coste por kWh útil.
¿De qué depende el consumo de una aerotermia?
De tres bloques, y en este orden de importancia: cuánto calor necesita la vivienda, a qué temperatura se lo pides y cuánta agua caliente sanitaria produces. El primero no tiene nada que ver con la aerotermia: es la casa. Superficie, aislamiento de fachada y cubierta, calidad de las ventanas, orientación, ventilación, temperatura de consigna y horas de uso. Una vivienda mal aislada necesita mucha energía con cualquier sistema, y ninguna máquina arregla eso.
El segundo bloque sí es propio de la bomba de calor y es donde se juega casi todo el rendimiento. El multiplicador de una aerotermia (la relación entre el calor que entrega y la electricidad que consume) cae a medida que sube la temperatura del agua que tiene que producir.
Trabajando a baja temperatura el multiplicador es alto; forzada a calentar agua como pedían unos radiadores de hace décadas, baja mucho. El tercero, el agua caliente sanitaria, es una demanda pequeña comparada con la calefacción pero constante los doce meses. Y suele necesitar temperaturas más altas, así que pesa más de lo que la gente supone.
| Factor | Hacia dónde mueve el consumo | Margen de actuación |
|---|---|---|
| Aislamiento de la envolvente | Es el que más manda: define cuánta energía hay que reponer | Alto, pero es reforma: cubierta, ventanas, puentes térmicos |
| Temperatura de impulsión del agua | Cada grado de más baja el rendimiento estacional | Alto y barato: curva de compensación bien ajustada |
| Tipo de emisor | Suelo radiante mejor que radiador grande, y este mejor que el antiguo | Medio: ampliar emisores es más fácil que cambiar el sistema |
| Consigna interior y horario | Subir la consigna y los arranques desde frío suman | Alto e inmediato: regulación y funcionamiento continuo suave |
| Clima y días muy fríos o húmedos | Más desescarches y más horas de apoyo | Bajo: se compensa con dimensionado y con emisores |
| Agua caliente sanitaria | Demanda constante todo el año y a temperatura alta | Medio: volumen del acumulador, horarios y aislamiento |
| Dimensionado del equipo | Sobredimensionar provoca ciclos cortos y desgaste | Solo antes de comprar; después no se corrige |
| Estado de mantenimiento | Una batería sucia consume más para dar lo mismo | Alto: es la pérdida más silenciosa y la más fácil de evitar |
¿Por qué el consumo real nunca coincide con el dato del catálogo?
Porque el catálogo publica el rendimiento en unas condiciones de ensayo concretas (una temperatura exterior, una temperatura de agua) y tu casa no vive en esas condiciones.
El valor que importa es el rendimiento estacional: la media de toda la temporada, con los días suaves y también con la semana de frío en la que el equipo trabaja peor y entra el apoyo. Es un dato bastante más bajo que el titular del folleto. Y depende de tu clima y de tu temperatura de agua, no solo del modelo.
La consecuencia práctica es doble: comparar dos equipos por su cifra de catálogo no dice casi nada si no los comparas a la misma temperatura de agua y en la misma zona climática. Y un presupuesto que promete un rendimiento fijo sin preguntar por los emisores ni por el aislamiento está prometiendo algo que no puede saber.
¿Cuánto influye de verdad la temperatura del agua?
Mucho, y es la palanca más barata que existe. Bajar la temperatura de impulsión mejora el rendimiento de forma continua, sin tocar el equipo. Para conseguirlo hay dos caminos y suelen combinarse: ajustar bien la curva de compensación, para que el agua solo esté caliente cuando el frío exterior lo justifica. Y dar más superficie de emisión, que es exactamente lo que hace que un suelo radiante rinda tan bien: reparte el mismo calor con agua mucho menos caliente.
Esto también explica un efecto que desconcierta a mucha gente: una aerotermia funcionando de forma continua y suave suele consumir menos que la misma aerotermia apagada y encendida a golpes. Cada arranque desde frío obliga a subir la temperatura del agua para recuperar deprisa, y ahí es donde se pierde rendimiento. Con una casa razonablemente aislada, la estrategia de dejarla trabajar con consignas estables gana casi siempre.
¿Y el agua caliente sanitaria?
Es la parte que más se subestima. Exige temperaturas de acumulación altas (y cuanto más caliente se pide el agua, peor rinde la bomba de calor) y no descansa en verano. Tres cosas ayudan: un acumulador bien dimensionado y aislado, para que el equipo trabaje en ciclos largos y no en microarranques; programar la producción en las horas más favorables del día y de tu tarifa; y no subir la consigna «por si acaso», porque cada grado de más se paga en rendimiento. Los ciclos de elevación de temperatura por higiene del agua son otro asunto y no se tocan.
¿Qué es lo que dispara el consumo sin que se note?
- El apoyo eléctrico trabajando más de la cuenta. La resistencia de apoyo es un seguro para los días extremos; si entra a diario, hay un problema de dimensionado, de curva o de emisores.
- Desescarches muy frecuentes. Con humedad alta son normales, pero si se multiplican conviene descartar aire recirculado o batería sucia.
- Ciclos cortos. Un equipo que arranca y para continuamente consume más y se desgasta antes.
- Mantenimiento aplazado. La pérdida es progresiva y nadie la nota, porque la casa sigue caliente: simplemente cada temporada cuesta un poco más. Está detallado en el mantenimiento de la aerotermia.
¿Cómo se mide el consumo de verdad?
Usa un contador de energía dedicado al circuito del equipo, que es lo único que separa lo que gasta la calefacción del resto de la casa. Muchos equipos dan además su propia lectura. Sirve para seguir la evolución, siempre como estimación del fabricante y no como medida certificada. Y una advertencia: comparar dos temporadas sin corregir por el frío que ha hecho no demuestra nada, porque un invierno suave baja el consumo aunque no hayas tocado el equipo.
¿Cuándo no compensa cambiar solo por el consumo?
Conviene decirlo con claridad, porque es justo lo que no va a decir quien vende el equipo. Hay casas donde la aerotermia no es la decisión más razonable todavía:
- Cuando la envolvente está muy mal. Si la casa pierde calor por todas partes, el orden lógico es aislar primero y elegir generador después; al revés se instala una máquina más grande para tapar un agujero.
- Cuando los emisores obligan a agua muy caliente y no hay margen para ampliarlos. El rendimiento estacional caerá, y con él la ventaja de consumo.
- Cuando el generador actual es reciente y está bien ajustado. Sustituir un equipo con años de vida por delante rara vez sale a cuenta solo por consumo.
- En viviendas de uso esporádico. La bomba de calor luce con funcionamiento continuo; en una casa que se usa un fin de semana al mes, su mejor virtud no llega a aparecer.
En el resto de situaciones la cuenta suele salir, pero sale en tu casa y con tus números.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto consume una aerotermia al mes?
No hay una cifra válida para todas las casas: el consumo es la demanda térmica de la vivienda dividida entre el rendimiento estacional del equipo con tus temperaturas de agua. Dos viviendas iguales en superficie pueden consumir muy distinto según aislamiento, emisores y agua caliente. La forma seria de estimarlo es partir del consumo real de tu sistema actual durante una temporada completa.
¿La aerotermia consume mucha luz?
Consume electricidad, sí, y eso cambia el reparto de tu factura: baja o desaparece el combustible y sube el consumo eléctrico. Lo relevante no es el valor absoluto sino cuánta energía térmica obtienes por cada kWh eléctrico, que es el rendimiento estacional. Con emisores a baja temperatura y una casa aislada ese multiplicador es alto; con agua muy caliente, bastante más bajo.
¿Es mejor apagar la aerotermia por la noche?
Normalmente no. Cada arranque desde frío obliga a subir la temperatura del agua para recuperar deprisa, y ahí se pierde rendimiento. En una vivienda con inercia y aislamiento razonables, funcionar de forma continua con consignas estables o con una ligera reducción nocturna suele consumir menos que apagar y encender.
¿Por qué mi aerotermia consume más que la de un conocido?
Porque el consumo depende de la casa antes que del equipo. Aislamiento, superficie, zona climática, temperatura de consigna, tipo de emisor, demanda de agua caliente y ajuste de la curva de compensación explican casi toda la diferencia. Comparar consumos entre viviendas distintas sin comparar esos factores no permite sacar ninguna conclusión.
¿Cómo sé si mi equipo está consumiendo más de lo normal?
Necesitas una referencia propia: un contador dedicado al circuito del equipo y el registro de temporadas anteriores, corregido por la severidad del invierno. Señales de aviso: el apoyo eléctrico entrando a diario, desescarches muy frecuentes, arranques y paradas continuos y una batería exterior sucia o con el aire recirculando.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- BOE. RITE, Reglamento de instalaciones térmicas en los edificios (RD 1027/2007)
- Código Técnico de la Edificación. DB-HE, Ahorro de energía
- IDAE. Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía