Inicio › Aerotermia › Ruido de la aerotermia: de dónde sale y qué se puede hacer

Ruido de la aerotermia

Es la queja que más veces acaba en una junta de vecinos. Y casi siempre se decide antes de encender la máquina: en el sitio elegido y en cómo está apoyada. Lo que hace ruido, lo que lo amplifica y lo que se puede corregir después.

El ruido de una aerotermia sale de tres sitios: el ventilador de la unidad exterior, el compresor y la vibración que el conjunto transmite a la estructura donde está apoyado. El primero es un ruido de fondo continuo. El segundo aporta el componente grave, que atraviesa paredes y es el que más molesta de noche. El tercero hace que un equipo aparentemente silencioso se oiga dentro de un dormitorio.

A eso se suma el ciclo de desescarche, en el que el equipo cambia de régimen durante unos minutos para deshacer el hielo de la batería exterior. Es el ruido que más llamadas genera, porque aparece de golpe y a horas intempestivas.

La consecuencia práctica es que casi todo el problema se decide antes de encender la máquina, en dos decisiones: dónde la pones y sobre qué la apoyas. Después, las soluciones existen, pero son peores y más caras que haberlo hecho bien.

¿Por qué se oye más de lo que decía la ficha?

Porque el dato de la ficha y lo que percibes en tu ventana no son la misma magnitud. Hay cuatro motivos, y ninguno implica que el fabricante haya exagerado:

  • Nivel de potencia frente a nivel de presión. Las fichas declaran a menudo la energía acústica que emite el equipo, mientras que lo que una persona oye es lo que llega a su oído, que depende de la distancia y del entorno. Son dos números distintos y no se comparan directamente.
  • El entorno devuelve el sonido. Un patio estrecho, dos fachadas enfrentadas o un rincón en esquina reflejan el sonido y lo concentran. El mismo equipo, en mitad de un jardín abierto, se percibe mucho más bajo.
  • El ruido de fondo de noche desaparece. Un nivel que de día se pierde entre el tráfico, de madrugada queda solo. Por eso la normativa trata la noche aparte y por eso casi todas las quejas son nocturnas.
  • El grave y la vibración no se detienen en la pared. Un componente de baja frecuencia atraviesa cerramientos con mucha más facilidad que un sonido agudo, y si además llega por la estructura, cerrar la ventana no lo arregla.

Esa última pista es la más útil para diagnosticar: si con la ventana cerrada se sigue oyendo igual, no es un problema de ruido aéreo, es de vibración transmitida. Entonces una pantalla acústica delante de la máquina no va a servir de nada.

Qué suena, cómo se reconoce y qué suele funcionar.
OrigenCómo se reconoceQué suele funcionar
VentiladorZumbido continuo de aire mientras el equipo trabajaReorientar la descarga, ganar distancia, modo silencioso nocturno
CompresorComponente grave, constante, que se nota más de nocheSeparar del cerramiento, apantallado con superficie absorbente, modo silencioso
DesescarcheCambio brusco de régimen unos minutos, en días fríos y húmedosEs normal: revisar frecuencia y ajuste si aparece a todas horas
Vibración por la estructuraSe oye dentro de la casa aunque la ventana esté cerradaAntivibratorios, bancada con masa, eliminar uniones rígidas
Resonancia del soporteSuena una barandilla, un tabique o una chapa, no la máquinaCambiar el punto de anclaje, rigidizar o desolidarizar el elemento
TuberíasRuido que recorre la vivienda y se localiza malAbrazaderas con elemento elástico, no fijación rígida al muro
Circuito interiorBorboteo o siseo dentro de la casaPurgado y ajuste de la bomba de circulación

¿Qué dice la normativa sobre el ruido de un equipo así?

En España el marco lo pone la Ley 37/2003, del Ruido, desarrollada por el Real Decreto 1367/2007 en lo referente a zonificación acústica, objetivos de calidad y emisiones acústicas. Ese conjunto establece objetivos de calidad acústica según el tipo de área, porque no es lo mismo una zona residencial que una industrial. Fija también valores límite de inmisión aplicables, con periodos diferenciados de día, tarde y noche.

El DB-HR del Código Técnico, por su parte, regula la protección frente al ruido del propio edificio. Y el RITE exige que las instalaciones térmicas se diseñen y mantengan sin transmitir ruidos ni vibraciones inadmisibles a los recintos habitables.

Aquí no vas a encontrar los valores concretos, y es a propósito. Los límites aplicables dependen del tipo de área acústica, del periodo horario y, muy a menudo, de la ordenanza municipal, que puede ser más exigente que la norma estatal.

Buscar una cifra suelta en internet y aplicarla a tu caso es la forma más rápida de equivocarse. Lo que sí es transversal es el procedimiento: quien mide es un técnico competente con equipo calibrado. Y quien aplica la ordenanza y tramita la denuncia es el ayuntamiento.

¿Y si el ruido es del aparato del vecino?

El orden que mejor funciona es el menos espectacular. Primero, hablarlo: en una buena parte de los casos el propietario no sabe que su equipo se oye en el dormitorio de al lado.

Y activar un modo silencioso nocturno o desplazar la producción de agua caliente resuelve el asunto en una tarde. Segundo, por escrito: si no hay respuesta, manda una comunicación al propietario y, si el equipo está sobre un elemento común, a la comunidad. Así queda constancia de cuándo empezó el problema. Tercero, medición y ayuntamiento: cuando no hay acuerdo, decide una medición hecha por un técnico competente y el trámite municipal correspondiente.

Dos avisos prácticos. Una medición con una aplicación de móvil te sirve para orientarte, pero no tiene valor en un procedimiento. Y si la instalación está sobre fachada, cubierta o patio, comprueba además si en su día se pidió el permiso que exigía la comunidad. Eso es una cuestión distinta del nivel de ruido y se explica en dónde va la unidad exterior.

¿Qué soluciones funcionan de verdad?

Por orden de eficacia real, que casi nunca coincide con el orden en que se prueban:

  1. Cortar el camino de la vibración. Antivibratorios en buen estado, apoyo sobre un elemento con masa, y ninguna unión rígida con tabiques ligeros, barandillas o bajantes. Es lo más barato y lo que más resuelve cuando el ruido se oye dentro de las viviendas.
  2. Cambiar la orientación de la descarga. Girar la unidad para que no apunte a una ventana propia o ajena mejora la percepción sin tocar el equipo.
  3. Usar el modo silencioso y la programación horaria. Concentrar el trabajo exigente fuera de las horas de descanso es gratis y a menudo suficiente.
  4. Apantallar bien, si hace falta. Una pantalla acústica funciona si es másica, si interrumpe la línea de visión entre la máquina y el receptor y si no ahoga el paso de aire. Lo que no funciona es encerrarla.
  5. Mover la unidad. Es lo caro, y a veces es lo único: si está bajo la ventana de un dormitorio o en un patio que resuena, ninguna de las anteriores va a arreglarlo del todo.

¿Cuándo una solución acústica empeora las cosas?

Cuando tapa el equipo en vez de apantallarlo. Un cajón, una celosía cerrada o un cerramiento decorativo sin superficie libre de paso de aire suficiente hacen que el aire frío expulsado vuelva a entrar por la aspiración.

Eso se llama recirculación y tiene dos consecuencias a la vez: el rendimiento baja justo en los días fríos, que es cuando más falta hace. Y el ruido muchas veces aumenta, porque el ventilador tiene que trabajar contra una resistencia que no estaba prevista y aparece turbulencia.

Es el caso clásico de arreglo que cuesta dinero y deja las dos cosas peor que estaban. Lo que ese equipo estaba ahorrando en electricidad se explica en el consumo de la aerotermia, y se pierde aquí sin que nadie se dé cuenta.

La segunda situación en la que conviene parar es la contraria: cuando el ruido es mínimo y la obra es grande. Si la máquina cumple y el vecino no se queja, solo queda un zumbido apenas audible con la ventana abierta en verano. Mover la instalación o encargar un apantallado a medida rara vez compensa.

Y si el problema es que el equipo se ha quedado corto y por eso trabaja siempre al máximo, la solución no es acústica: está en el dimensionado. Y cambiar la máquina por una mayor sin revisar los emisores suele trasladar el problema en vez de resolverlo.

Lo que hay que dejar resuelto antes de instalar

Son tres cosas, gratis en el proyecto y caras después. La descarga de aire no debe apuntar a ninguna ventana de dormitorio, propia o ajena. El apoyo tiene que llevar masa y antivibratorios y no tocar nada ligero. Y la ubicación no puede ser un patio o rincón que devuelva el sonido.

Si además la comunidad ha dado su permiso por escrito y el instalador ha dejado anotado el modo silencioso y su horario, vas mucho más seguro. La probabilidad de acabar en una conversación incómoda con el vecino baja muchísimo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto ruido hace una aerotermia?

Depende del equipo, de la distancia y sobre todo del entorno, porque un patio cerrado devuelve el sonido y un jardín abierto lo disipa. Además, el dato que declaran muchas fichas es el nivel de potencia acústica que emite la máquina, no el nivel que se percibe a una distancia dada, así que no se pueden comparar directamente con lo que oyes en tu ventana. Para saber si un caso concreto supera lo permitido hace falta una medición de un técnico competente.

¿Por qué mi aerotermia hace ruido de repente por la noche?

Lo más habitual es el ciclo de desescarche: en días fríos y húmedos el equipo invierte su funcionamiento unos minutos para deshacer el hielo de la batería exterior, y ese cambio de régimen se nota. Es normal y forma parte del funcionamiento. Si ocurre a todas horas, con mucha frecuencia o suena distinto a como sonaba antes, conviene que lo revise el instalador.

¿Se puede meter la unidad exterior en un cajón para que no se oiga?

Encerrarla es casi siempre mala idea. Si el cerramiento no deja superficie libre de paso de aire suficiente, el aire expulsado recircula, el rendimiento baja en los días fríos y el ruido a menudo aumenta por la turbulencia. Una pantalla acústica sí puede funcionar, pero tiene que ser másica, interrumpir la línea de visión hacia el receptor y respetar el paso de aire que indique el fabricante.

¿Qué hago si el ruido viene de la aerotermia de mi vecino?

Primero hablarlo, porque muchas veces el propietario no sabe que se oye y basta con activar el modo silencioso nocturno o cambiar la hora de producción de agua caliente. Si no hay acuerdo, dejarlo por escrito y, en último término, solicitar una medición realizada por un técnico competente y acudir al ayuntamiento, que es quien aplica la ordenanza municipal de ruido.

¿El ruido de una aerotermia se oye dentro de casa?

Si se oye con la ventana cerrada, lo más probable es que no sea ruido por el aire sino vibración transmitida por la estructura desde el apoyo de la unidad. Suele deberse a un anclaje rígido a un tabique ligero, a una barandilla, a una bajante o a antivibratorios inexistentes o degradados. Se corrige actuando sobre el apoyo, no poniendo barreras delante de la máquina.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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