Inicio › Aerotermia › COP y SCOP de una aerotermia: qué número te están enseñando

COP y SCOP de una aerotermia

Los dos números que más se enseñan en un presupuesto de aerotermia y los dos que peor se explican. La diferencia entre ellos no es académica: decide si la comparación entre dos equipos significa algo o no significa nada.

El COP de una aerotermia es el rendimiento en un punto concreto de ensayo. Mide cuántas unidades de calor entrega por cada unidad de electricidad que consume, con una temperatura exterior y una temperatura de agua determinadas. El SCOP es el mismo concepto, pero repartido a lo largo de una temporada de calefacción completa, con sus días suaves y sus días fríos. Dicho en corto: el COP es una foto y el SCOP una película. Si vas a decidir una compra, la película dice mucho más.

La razón por la que conviene tener esto claro no es técnica, es práctica. El número que aparece grande en un folleto casi siempre es el más favorable de todos los que el equipo puede dar, medido en las condiciones que mejor le sientan. No es que sea falso. Es que no es el tuyo.

¿Qué diferencia hay entre COP y SCOP?

La diferencia está en qué se mide y durante cuánto tiempo. El COP se obtiene con el equipo funcionando en unas condiciones fijas: una temperatura exterior concreta y una temperatura de salida del agua concreta. Lo usas para entender cómo se comporta la máquina en ese punto y para comparar puntos equivalentes entre modelos.

El SCOP acumula el comportamiento de toda una temporada. Incorpora el funcionamiento a carga parcial, que es como el equipo pasa la mayor parte del invierno, además de los ciclos de desescarche y los consumos auxiliares.

Por eso el SCOP es el número relevante para decidir, y el COP el número relevante para diagnosticar. Si lo que quieres saber es cuánta electricidad vas a mover en un invierno, el dato estacional se parece mucho más a tu realidad.

COP y SCOP: qué mide cada uno y para qué sirve.
COPSCOP
Qué mideRendimiento en un punto de ensayo concretoRendimiento medio de una temporada de calefacción
CondicionesTemperatura exterior y de agua fijasUn perfil de temperaturas de una zona climática de ensayo
Carga parcialNo la reflejaLa incorpora, y es como funciona el equipo casi siempre
Desescarches y auxiliaresNormalmente fuera del valor puntualContemplados dentro del cálculo estacional
Para qué sirveComparar puntos equivalentes y diagnosticarDecidir una compra y estimar el gasto de un invierno
Dónde se cuela el trucoEnseñar el punto más favorable sin decir cuál esComparar valores de zonas climáticas o temperaturas distintas

¿Por qué el número del catálogo no es el que vas a tener?

Por cinco motivos que se suman, y ninguno es un engaño: simplemente son condiciones que no coinciden con las de tu casa.

  • La temperatura del agua. Es la variable que más manda. Cuanto más caliente tiene que salir el agua hacia los emisores, más trabajo tiene que hacer el compresor para el mismo calor entregado, y peor es el rendimiento. Un equipo que luce un número excelente trabajando a temperatura baja puede quedarse en algo bastante más discreto alimentando radiadores que piden agua muy caliente.
  • La temperatura exterior. La bomba de calor extrae energía del aire, así que cuanto más frío está fuera, menos energía hay disponible y peor rinde. Los días en que más calefacción necesitas son justo los días en que el equipo está más lejos de su mejor número.
  • La zona climática de ensayo. El valor estacional se declara para un perfil climático determinado. Dos fichas pueden dar números muy distintos del mismo equipo simplemente porque están referidas a climas distintos.
  • Los consumos que no son el compresor. Bombas de circulación, control, y sobre todo los ciclos de desescarche, en los que el equipo invierte su funcionamiento para deshacer el hielo de la batería exterior. Todo eso se paga y no siempre está dentro del número que te enseñan.
  • La resistencia eléctrica de apoyo. Muchos equipos la llevan para cubrir los picos o para los golpes de agua caliente sanitaria. Cuando entra, el rendimiento de esa parte de la energía es el de una resistencia, no el de una bomba de calor. Si entra a menudo porque el equipo se ha quedado corto o porque la instalación pide demasiada temperatura, el resultado real se aleja del catálogo mucho más de lo que la ficha sugiere.

¿Qué SCOP tengo que buscar?

La respuesta honesta es que no hay un número mágico, hay un número tuyo. Es el SCOP a la temperatura de impulsión que tu instalación va a necesitar de verdad, en la zona climática que corresponda.

Un valor alto declarado a temperatura baja no significa nada si tu casa tiene radiadores antiguos que van a pedir agua bastante más caliente. Al revés también pasa. En una vivienda con suelo radiante bien dimensionado, un equipo con una ficha aparentemente modesta puede comportarse muy bien, porque va a trabajar casi siempre en su zona cómoda.

De ahí que la pregunta útil antes de comparar máquinas sea a qué temperatura va a tener que trabajar esto en mi casa. Esa decisión (emisores, aislamiento, dimensionado) vale más que la diferencia entre dos modelos de gama parecida. Es la misma idea que ordena el consumo de la aerotermia: el gasto es la demanda de tu vivienda dividida entre el rendimiento con el que se la entregas.

¿Cómo se usa este dato para hacer una cuenta?

El rendimiento estacional es justo la pieza que convierte «energía que necesita mi casa» en «electricidad que voy a mover»: se divide la primera entre el segundo. Ese es el papel del SCOP en cualquier comparación entre sistemas. Y también la razón por la que aquí no verás una cifra de gasto: depende de tu tarifa y de tu consumo, no del equipo.

Si quieres hacer esa cuenta con tus propios números, la calculadora de potencia y coste por kWh útil pide exactamente eso, el rendimiento estacional del equipo. Y devuelve el resultado con los datos que introduzcas tú.

Un aviso sobre la comparación con otros sistemas: si comparas una bomba de calor con una caldera, pon los dos en la misma unidad. Un sistema de combustión tiene un rendimiento que se queda por debajo de la energía que consume. Una bomba de calor entrega varias veces la electricidad que gasta, porque no genera el calor: lo mueve. Comparar sin igualar esa base es el error de bulto más habitual en esta conversación, y está desarrollado en caldera o aerotermia.

¿Cuándo no compensa perseguir un SCOP más alto?

Más a menudo de lo que parece. Subir de gama para ganar unas décimas en el papel tiene poco sentido en tres situaciones bastante comunes:

  • Cuando la instalación va a obligar al equipo a trabajar a temperatura alta. El emisor manda sobre la máquina. Con radiadores pequeños y agua muy caliente, la diferencia entre dos equipos se diluye; lo que de verdad cambia el resultado es ampliar superficie de emisión o mejorar el aislamiento, no cambiar de gama.
  • Cuando la casa se usa poco. En una segunda residencia o en una vivienda con uso intermitente, las horas de funcionamiento son pocas y cualquier mejora de rendimiento tarda mucho en notarse.
  • Cuando el equipo actual funciona y es reciente. Sustituir un sistema que cumple solo por mejorar un número no suele salir bien: lo que se gana en rendimiento hay que descontarlo de una obra y de un equipo que ya estaba pagado. Cuándo sí y cuándo no tiene sentido ese cambio está en cuándo no compensa cambiar de sistema.

El marco normativo, por si hace falta, va por otro lado: el RITE regula las exigencias de eficiencia energética y de mantenimiento de las instalaciones térmicas. Y el DB-HE del Código Técnico las de ahorro de energía del edificio. Ninguno de los dos te dice qué equipo comprar; los dos explican por qué el edificio y la instalación pesan tanto en el resultado como la máquina.

Lo que hay que pedir por escrito

Resumido en una frase: pide la ficha técnica del modelo concreto, con la temperatura exterior y la temperatura de salida de agua de cada valor, la zona climática del dato estacional y qué consumos están incluidos. Con eso, comparar dos presupuestos deja de ser una cuestión de fe. Sin eso, cualquier comparación entre números es una conversación sobre folletos.

Preguntas frecuentes

¿Qué es mejor, un COP alto o un SCOP alto?

Para decidir una compra, el SCOP, porque recoge el comportamiento de una temporada completa e incluye la carga parcial, los desescarches y los consumos auxiliares. El COP es útil para comparar puntos de ensayo equivalentes entre modelos y para diagnosticar cómo se comporta el equipo en una situación concreta, pero por sí solo no anticipa el gasto de un invierno.

¿Por qué mi aerotermia no llega al COP que pone el catálogo?

Porque el catálogo lo da en unas condiciones de ensayo determinadas y tu casa no funciona en esas condiciones todo el invierno. Las causas habituales son que la instalación pide agua más caliente que la del ensayo, que la temperatura exterior es más baja, que se están contando los desescarches y los consumos auxiliares, o que está entrando la resistencia eléctrica de apoyo.

¿El SCOP incluye el agua caliente sanitaria?

No. El rendimiento estacional de calefacción se refiere a la calefacción. La producción de agua caliente sanitaria tiene su propio indicador y su propio comportamiento, porque exige temperaturas más altas y suele rendir peor. Si el agua caliente pesa mucho en tu vivienda, hay que mirar ese dato aparte y no dar por hecho que se comporta igual.

¿Se puede comparar el COP de una aerotermia con el rendimiento de una caldera?

Solo si se iguala la base. Una caldera entrega menos energía útil que la que consume; una bomba de calor entrega varias veces la electricidad que gasta porque mueve calor en vez de generarlo. Comparar los dos números directamente, sin pasar ambos a energía útil por unidad de energía consumida y sin tener en cuenta el vector energético de cada uno, lleva a conclusiones equivocadas.

¿Qué temperatura de impulsión hay que mirar en la ficha?

La que vaya a usar tu instalación. Las fichas suelen dar el dato para más de una temperatura de salida de agua, una baja y otra media. Con suelo radiante interesa el valor de temperatura baja; con radiadores existentes, el de la temperatura que esos radiadores necesiten para calentar la vivienda. Coger el valor equivocado es el error de comparación más frecuente.

Fuentes

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