Frigorías, vatios y BTU: qué mide realmente la ficha de un split
«3.000 frigorías» no dice lo que parece decir. Y confundir la potencia que produce el aparato con la que consume de la red es el error más caro de leer mal una ficha técnica.
¿Qué es una frigoría y por qué sigue apareciendo en las fichas?
La frigoría (o, más exactamente, la frigoría por hora) es una unidad tradicional española para expresar potencia de refrigeración: cuánto calor es capaz de extraer un aparato de una habitación en una hora. Viene de la kilocaloría, la misma unidad que se usaba para hablar de calor antes de que se generalizara el vatio. Se aplica al signo contrario: quitar calor en vez de aportarlo.
No es una unidad inventada ni incorrecta, pero tampoco es ya la unidad oficial con la que se etiquetan los equipos nuevos. Y eso es justo lo que genera la confusión con la que llega la mayoría de la gente a esta página.
¿Frigorías, vatios o BTU: es la misma magnitud?
Sí, son formas distintas de contar lo mismo (energía por unidad de tiempo), y la conversión entre ellas es una constante física, no una cifra comercial.
| Unidad | Qué es | Equivalencia aproximada |
|---|---|---|
| 1 frigoría/hora (kcal/h) | Unidad tradicional española de potencia frigorífica | ≈ 1,163 W |
| 1 vatio (W) | Unidad internacional de potencia, la oficial en las etiquetas actuales | ≈ 0,86 frigorías/hora |
| 1 BTU/h | Unidad anglosajona, frecuente en equipos de importación o catálogos internacionales | ≈ 0,293 W ≈ 0,252 frigorías/hora |
| 1.000 frigorías/hora | Cifra redonda muy usada en publicidad de tiendas | ≈ 1,16 kW ≈ 3.970 BTU/h |
Con esto ya puedes traducir cualquier cifra de una unidad a otra. Lo que no puedes hacer es tratar la frigoría como si fuera el único dato que importa, porque solo describe una de las dos potencias que trae la ficha.
¿Por qué un aparato de muchas frigorías no consume esas mismas vatios?
Este es el malentendido más caro de todos, y viene de mezclar dos magnitudes que no tienen nada que ver entre sí:
- Potencia frigorífica o calorífica: lo que el aparato entrega a la habitación, ya sea frío o calor.
- Potencia eléctrica consumida: lo que el aparato pide a la red para funcionar.
Un equipo bien diseñado entrega bastante más energía térmica de la que consume en electricidad, porque no genera el frío o el calor: los mueve de un sitio a otro con un compresor, igual que hace una aerotermia. La relación entre lo que entrega y lo que consume es la eficiencia del equipo. Tiene nombre: EER en refrigeración y COP en calefacción, medidos a plena carga y en unas condiciones fijas de laboratorio.
Por eso un split de, por ejemplo, 3.000 frigorías (unos 3,5 kW frigoríficos) puede tener un consumo eléctrico nominal muy por debajo de esa cifra. La potencia que produce y la que consume son dos números distintos, y solo el segundo aparece en tu factura de la luz.
¿La cifra de frigorías sirve para elegir la calefacción de invierno?
No, o al menos no por sí sola. La frigoría es, por definición, una unidad de frío: describe la mitad del catálogo. Si el split es reversible y también da calor en invierno, la ficha trae aparte una potencia calorífica, normalmente distinta de la frigorífica, no la misma cifra con el signo cambiado.
Trae también su propia eficiencia: el COP a plena carga y, sobre todo, el SCOP estacional. Ese es el dato que de verdad predice cómo se va a comportar el equipo a lo largo de un invierno real. Y no en un único punto de laboratorio.
Es la misma lógica que ya se explica en COP y SCOP de una aerotermia: el número del catálogo no es el que vas a tener en casa, porque depende de la temperatura exterior real, no de la de ensayo. Y si vas a usar el equipo como apoyo de calefacción en una zona fría, mira además cómo rinde a baja temperatura exterior, no solo su ficha de verano.
¿Por qué ya no debería aparecer «frigorías» en una ficha técnica oficial?
El Reglamento Delegado (UE) n.º 626/2011 regula el etiquetado energético de los acondicionadores de aire conectados a la red con una potencia nominal de hasta 12 kW. Es obligatorio desde el 1 de enero de 2013 y exige que la etiqueta muestre la potencia en kW y la eficiencia mediante los indicadores estacionales SEER (frío) y SCOP (calor).
La frigoría no forma parte de esa etiqueta: sigue circulando por costumbre comercial, sobre todo en tiendas y en anuncios. Pero el documento que manda (la ficha del producto y la etiqueta energética) habla en kW.
¿Cuándo NO hace falta fijarse en las frigorías?
- Si vas a comparar dos equipos entre sí. Compara directamente la potencia en kW y, sobre todo, el SEER o el SCOP: son los datos normalizados por ley, la frigoría no aporta nada que no esté ya ahí.
- Si el uso principal es calefacción. La frigoría describe frío. Lo que decide el confort de invierno es la potencia calorífica y el SCOP, no la cifra de frigorías del mismo aparato.
- Si el equipo supera los 12 kW. Fuera del rango del reglamento de etiquetado, los fabricantes usan sus propias fichas técnicas, y ahí la frigoría prácticamente ha desaparecido a favor del kW.
Donde sí sigue siendo útil es para traducir una cifra antigua (la del aparato que ya tienes en casa, con años) a las unidades con las que hoy comparas cualquier equipo nuevo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una frigoría?
Una unidad tradicional española de potencia de refrigeración, equivalente a una kilocaloría por hora. Equivale aproximadamente a 1,163 vatios. Describe únicamente la potencia frigorífica, no la calorífica ni el consumo eléctrico.
¿Cuántos vatios son 3.000 frigorías?
Unos 3.490 W de potencia frigorífica (3.000 × 1,163). Eso es lo que el aparato entrega en frío, no lo que consume de la red: el consumo eléctrico nominal es una cifra distinta y normalmente bastante más baja.
¿Por qué mi split consume menos vatios de los que promete en frigorías?
Porque son dos magnitudes distintas: la potencia frigorífica es lo que produce, y el consumo eléctrico es lo que pide a la red. La diferencia entre ambas es la eficiencia del equipo, medida por el EER o el SEER.
¿Sirven las frigorías para elegir un equipo para calentar en invierno?
No directamente. La frigoría es una unidad de frío. Para calefacción hay que mirar la potencia calorífica en kW y, sobre todo, el SCOP estacional, que predice el rendimiento real a lo largo de todo el invierno.
¿Es obligatorio que la ficha técnica venga en vatios y no en frigorías?
Para equipos de hasta 12 kW, el Reglamento (UE) 626/2011 exige que la etiqueta energética muestre la potencia en kW y la eficiencia en SEER y SCOP. La frigoría no es una unidad de esa etiqueta obligatoria, aunque siga usándose comercialmente.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- EUR-Lex. Reglamento Delegado (UE) n.º 626/2011, sobre etiquetado energético de acondicionadores de aire
- IDAE. Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía