¿Qué calefacción es más económica?
La pregunta no tiene una respuesta única porque mezcla tres cosas que cambian de una casa a otra y de un mes a otro. Separarlas es lo que permite comparar de verdad, sin depender de un precio que dentro de un año ya no será el mismo.
¿Cuál es la calefacción más económica?
No hay una respuesta que valga para todas las casas, y quien la dé sin conocer la vivienda está adivinando. El gasto real de un sistema de calefacción depende de tres factores independientes, y todos cambian de una vivienda a otra. El primero es cuánta energía necesita la casa para estar a una temperatura dada. El segundo, cuánta de esa energía final hay que comprar según el rendimiento del generador. Y el tercero, cuánto cuesta esa energía en el contrato de cada uno.
Un sistema puede ser el más barato de mantener en una vivienda bien aislada con suelo radiante. Y el más caro en una casa con radiadores pequeños y poco aislamiento, sin cambiar de tecnología: cambia la casa.
Este artículo no da una cifra en euros. El precio de la electricidad, el gas, el gasóleo, los pellets o la leña cambia constantemente, y cualquier número escrito hoy estaría desactualizado dentro de unos meses. Lo que sí se puede explicar, y no caduca, es de qué depende el resultado.
La cuenta que de verdad importa
El gasto de calentar una vivienda un periodo determinado sale de tres piezas encadenadas:
- La demanda de calor de la casa: la energía que hace falta para mantenerla a una temperatura, que depende de su superficie, su zona climática, su aislamiento y su altura de techos. Es la misma sea cual sea el sistema que la cubra.
- El rendimiento estacional del generador. Cuánta de esa demanda cubre cada unidad de energía final que compras. Una bomba de calor por aerotermia, cuando trabaja en condiciones favorables, entrega varias veces la energía eléctrica que consume; una caldera de condensación aprovecha buena parte de la energía del combustible que quema; un sistema eléctrico por resistencia directa convierte prácticamente toda la electricidad en calor, sin más.
- El precio de esa energía final: lo que cobra tu suministrador por cada kWh de electricidad, gas, gasóleo, o el precio del pellet o la leña por kilo, que fija el mercado y tu contrato, no este blog.
El gasto sale de las tres piezas multiplicadas, no de mirar solo una. Un sistema con rendimiento alto pero energía cara puede acabar costando más que uno con rendimiento más modesto pero energía barata, y al revés. Cambiar cualquiera de las tres piezas (aislar la casa, mejorar el rendimiento real del equipo o que cambie el precio de mercado) cambia el resultado sin que el sistema instalado haya cambiado.
Lo que sí se puede comparar sin precios
| Sistema | Cómo obtiene el calor | Qué condición favorece su rendimiento | Qué lo penaliza |
|---|---|---|---|
| Aerotermia (bomba de calor) | Mueve calor del aire exterior con electricidad | Agua de trabajo a baja temperatura (suelo radiante, emisores generosos) | Días muy fríos, radiadores pequeños que exigen agua muy caliente, uso muy intermitente |
| Caldera de condensación (gas o gasóleo) | Combustión, aprovechando el calor latente de los gases | Retorno de agua frío, que permite condensar | Trabajar siempre con agua muy caliente, que reduce el aprovechamiento de la condensación |
| Biomasa (pellets o leña) | Combustión de un material sólido | Equipo bien dimensionado y combustible de calidad y seco | Combustible húmedo o de mala calidad, y la logística de carga y almacenaje |
| Eléctrica directa (radiadores o acumuladores) | Convierte electricidad en calor por efecto Joule | Ninguna: siempre convierte prácticamente toda la energía en calor | Que esa conversión directa no multiplica la energía como sí hace una bomba de calor |
Esta tabla no dice cuál es más barato. Dice qué hace cada uno con la energía que le entra, que es la parte del problema que no cambia con el precio del mercado. La parte que sí cambia, cuánto cuesta esa energía hoy en tu contrato, mírala en la propia factura y no en un artículo.
¿Y la instalación que ya tienes?
Aquí está la trampa más habitual de comparar sistemas de calefacción sin mirar la casa: un sistema no rinde igual en todas las instalaciones. Una bomba de calor conectada a radiadores antiguos, pequeños y pensados para agua muy caliente puede rendir peor que en catálogo. La obligan a trabajar fuera de su punto favorable.
Una caldera de condensación instalada para dar siempre agua muy caliente pierde buena parte de la ventaja que le da condensar. El sistema más apto no es el que promete mejor rendimiento en abstracto. Es el que mejor encaja con la temperatura de trabajo que ya tiene (o puede tener) tu instalación.
Por eso comparar «qué calefacción es más económica» sin conocer los emisores de la vivienda es comparar a ciegas. El mismo generador puede dar resultados muy distintos según lo que hay conectado detrás.
¿Cuándo cambiar de sistema NO compensa?
- Si el sistema actual está en buen estado y no ha cumplido su vida útil. El ahorro de un sistema teóricamente mejor rara vez compensa por sí solo el gasto de sustituir un equipo que todavía funciona.
- Si la vivienda está mal aislada. Cambiar de generador antes de reducir la demanda de la casa es gastar en la pieza equivocada de la cuenta: por bueno que sea el rendimiento, sigue multiplicando una demanda innecesariamente alta.
- Si el nuevo sistema exige una obra que la vivienda no puede asumir fácilmente (cambiar todos los emisores, reforzar la potencia eléctrica contratada, hacer sitio a una unidad exterior), sin que ese coste de adopción entre en la comparación.
- Si el uso es muy puntual o estacional, donde el rendimiento estacional de catálogo apenas se llega a notar por las pocas horas de funcionamiento real.
Cómo hacer la comparación con tu propio caso
La calculadora de este blog está pensada exactamente para esto: estima la potencia orientativa que necesita tu vivienda según su superficie, zona climática, aislamiento y altura. Y calcula el coste por kWh útil con el precio que tú introduces, el de tu propia factura o el de tu proveedor de combustible. Es la única forma honesta de comparar dos sistemas: metiendo tus datos, no un precio medio que puede no parecerse en nada a lo que pagas.
Preguntas frecuentes
¿Es la aerotermia siempre más barata que el gas?
No siempre. Depende de a qué temperatura trabaja tu instalación, de cuánto aísla la vivienda y de la relación entre el precio de la electricidad y el del gas en tu contrato. En una instalación de baja temperatura bien aislada suele salir favorecida; forzada a dar agua muy caliente en una casa poco aislada, pierde buena parte de su ventaja.
¿La calefacción eléctrica es siempre la más cara?
Convierte casi toda la electricidad en calor, pero no multiplica la energía como una bomba de calor. Si el precio de la electricidad y el uso son moderados y la vivienda es pequeña o de uso puntual, puede ser una opción razonable frente a instalar un sistema más complejo para poco uso.
¿Por qué mi vecino con el mismo sistema paga distinto que yo?
Porque el gasto no depende solo del sistema: depende del aislamiento de cada vivienda, de la temperatura de trabajo de sus emisores, de las horas de uso y del contrato de energía de cada uno. Dos viviendas con el mismo generador pueden tener demandas muy distintas.
¿Puedo comparar sistemas sin saber el precio de la energía?
Puedes comparar cuánta energía final necesita cada uno para la misma demanda, que es lo que no cambia con el mercado. Para pasar eso a un gasto real hace falta el precio de tu propio contrato, que cambia con el tiempo y no se puede fijar en un artículo.
¿Vale la pena cambiar de sistema solo por ahorrar?
Solo si el ahorro estimado con tu propia demanda, tu instalación y tu tarifa compensa el coste de la obra necesaria para adoptarlo. Un sistema más eficiente en una instalación que no lo aprovecha, o sustituyendo un equipo que aún tiene vida útil, rara vez sale a cuenta solo por el ahorro de consumo.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- IDAE. Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía
- BOE. RITE, Reglamento de instalaciones térmicas en los edificios (RD 1027/2007)