Instalación de calefacción: el orden correcto y los papeles que tienen que quedarte
La máquina es la parte fácil. Lo que decide si una instalación de calefacción sale bien es el orden de los trabajos y la documentación que queda al final: y eso casi nunca aparece en el presupuesto.
¿Qué estás contratando exactamente cuando instalas calefacción?
Una instalación de calefacción son tres trabajos que se contratan juntos. Son el equipo que genera el calor, la red que lo reparte por la vivienda y los emisores por los que ese calor sale a las habitaciones.
A eso se suma el control (termostatos, válvulas, zonificación) y, si hay combustión, la evacuación de humos y la ventilación del local donde va el generador. Quien en el presupuesto solo te describe la máquina te está contando un tercio del trabajo. Y es justo en los otros dos tercios donde se decide si la casa acaba caliente.
Esa es también la razón por la que dos presupuestos del mismo equipo pueden ser muy distintos sin que ninguno mienta. Uno incluye tocar la red y los emisores. El otro da por bueno lo que ya hay.
¿Es lo mismo instalar de cero que sustituir lo que ya tienes?
No, y la diferencia tiene consecuencias administrativas. Hay tres escenarios:
- Obra nueva o vivienda sin calefacción: se diseña todo (generador, red y emisores) con la demanda de la casa delante. Es el caso con más libertad y también el de más obra.
- Sustitución del generador: cambias caldera o bomba de calor y conservas la red y los emisores. Es el más frecuente y el que más se subestima, porque el equipo nuevo hereda las limitaciones de los emisores viejos.
- Reforma de la instalación: se incorporan o modifican subsistemas, se cambia el tipo de energía, se amplía la red o se cambian los emisores.
Conviene saber que el RITE considera reforma también la simple sustitución de un generador por otro de características similares, aunque no cambie el diseño de la instalación. Es decir: cambiar la caldera no es una operación informal que quede fuera del reglamento.
¿Qué documentación técnica exige la normativa según la potencia?
El RITE gradúa la documentación por la potencia térmica nominal instalada en generación de calor o frío, no por el tipo de equipo ni por la marca:
| Potencia térmica nominal | Documentación que exige el RITE | Quién la firma |
|---|---|---|
| Mayor de 70 kW | Proyecto | Técnico titulado competente |
| Entre 5 kW y 70 kW | El proyecto puede sustituirse por una memoria técnica | Instalador habilitado o técnico titulado competente |
| Menor de 5 kW | No es preceptiva esa documentación ante el órgano competente de la comunidad autónoma | — |
La inmensa mayoría de las viviendas unifamiliares y de los pisos caen en la franja intermedia, la de la memoria técnica. El reglamento deja además fuera de esa exigencia la producción de agua caliente sanitaria mediante calentadores instantáneos, calentadores acumuladores y termos eléctricos cuando la potencia de cada uno por separado. O su suma, no supera los 70 kW.
¿Quién puede hacer la instalación?
La ejecuta una empresa instaladora, y las pruebas de puesta en servicio se hacen en presencia del instalador habilitado con carné profesional. O del director de la instalación cuando su participación es preceptiva, que es quien da conformidad al procedimiento y a los resultados. Si la instalación necesita proyecto, ese proyecto lo redacta y firma un técnico titulado competente.
Esto no es burocracia decorativa: es el único mecanismo por el que alguien identificable declara por escrito que lo montado cumple. Si nadie firma, no tienes a quién reclamar cuando algo no rinde.
¿Qué es el certificado de la instalación y por qué lo necesitas?
Terminada la obra y superadas las pruebas de puesta en servicio, el instalador habilitado suscribe el certificado de la instalación, según el modelo que establezca tu comunidad autónoma. Ese certificado identifica la instalación realmente ejecutada, a la empresa instaladora y al instalador habilitado. Recoge los resultados de las pruebas y declara de forma expresa que lo ejecutado se ajusta al proyecto o a la memoria técnica y cumple el RITE.
Y aquí está la parte que casi nadie te cuenta antes de firmar. Para la puesta en servicio de las instalaciones que necesitan proyecto o memoria técnica hace falta registrar ese certificado en el órgano competente de la comunidad autónoma donde está la instalación. No es un trámite opcional ni un papel para el cajón. Es lo que convierte tu instalación en una instalación legalmente en servicio.
¿Qué documentación tiene que quedarte al terminar?
El titular de la instalación debe recibir un paquete concreto de documentos, que se incorpora al Libro del Edificio. Pídelo por escrito antes de pagar la última certificación, porque reclamarlo meses después es mucho más difícil:
- El proyecto o la memoria técnica de la instalación realmente ejecutada (no la del presupuesto inicial).
- El «Manual de Uso y Mantenimiento» de esa instalación.
- La relación de materiales y equipos realmente instalados, con sus características y su documentación de origen y garantía.
- Los resultados de las pruebas de puesta en servicio.
- El certificado de la instalación, ya registrado en el órgano competente de tu comunidad autónoma.
- El certificado de inspección inicial, cuando sea preceptivo.
Ese paquete es también lo que te permitirá contratar bien el mantenimiento después. Las instalaciones de entre 5 kW y 70 kW las mantiene una empresa mantenedora, siguiendo las instrucciones de ese mismo manual.
¿En qué orden se hace todo, y cuándo conviene hacerlo?
El orden que menos disgustos da es el contrario al que propone el sector, que empieza por el catálogo:
- La demanda de la casa. Si hay infiltraciones evidentes o carpinterías que fugan, arreglarlas antes cambia el equipo que necesitas, no solo lo que consumirás después.
- Los emisores. Deciden a qué temperatura tiene que trabajar el agua, y la temperatura del agua decide qué generadores son razonables. Este paso va antes de elegir máquina, no después.
- El generador. Con lo anterior cerrado, la lista de candidatos ya está corta sola.
- El control. Termostato y regulación por estancias. Es la partida más barata de la instalación y de las que más se nota en el uso diario.
En cuanto al calendario: la peor semana para llamar es la primera de frío de verdad. En primavera y verano hay más disponibilidad, se puede planificar la obra sin quedarte sin calefacción a mitad y da tiempo a comparar presupuestos sin prisa.
¿Cuándo no compensa instalar ahora?
Hay tres casos claros en los que este blog recomienda esperar, aunque la instalación se venda como urgente:
- Si la envolvente está pendiente. Cambiar ventanas o aislar después de haber dimensionado el sistema deja un equipo sobredimensionado que trabajará mal casi todo el año.
- Si el presupuesto no separa partidas. Un precio cerrado sin desglose de generador, red, emisores, control, evacuación de humos y puesta en servicio no se puede comparar con otro, y lo que no se compara se paga.
- Si el equipo actual funciona y es reciente. Lo hemos desarrollado en cuándo no compensa cambiar de calefacción: a veces la mejora real está en el control y en la envolvente.
Para estimar qué potencia pide tu vivienda antes de sentarte con nadie, la calculadora del blog hace esa cuenta orientativa. Usa los metros, la zona climática, el aislamiento y la altura de techo.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta memoria técnica para cambiar solo la caldera?
El RITE considera reforma la sustitución de un generador por otro de características similares, aunque no cambie el diseño de la instalación. La modalidad de documentación depende de la potencia térmica nominal instalada: por encima de 70 kW, proyecto; entre 5 y 70 kW, el proyecto puede sustituirse por una memoria técnica. Consúltalo con la empresa instaladora, que es quien conoce el trámite concreto de tu comunidad autónoma.
¿Qué pasa si no registro el certificado de la instalación?
Para la puesta en servicio de las instalaciones que necesitan proyecto o memoria técnica, el RITE exige el registro del certificado en el órgano competente de la comunidad autónoma. Sin ese registro la instalación no está formalmente en servicio, y eso complica desde el mantenimiento contratado hasta cualquier reclamación posterior o la venta de la vivienda.
¿Puedo instalar yo mismo una estufa o un radiador?
Depende mucho de qué se toque. Un emisor eléctrico enchufable es otra cosa, pero todo lo que implique circuito de agua, combustible o evacuación de humos entra en el ámbito del RITE y lo ejecuta una empresa instaladora. En combustión, además, está en juego la seguridad: la evacuación de humos y la ventilación no admiten improvisación.
¿Cuál es la mejor época del año para hacer la instalación?
Primavera y verano. Hay más disponibilidad, la obra se puede planificar sin que la vivienda se quede sin calefacción en mitad del frío y da tiempo a comparar presupuestos con calma. La primera semana de frío es cuando peor se negocia y cuando más se improvisa.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- BOE. RITE, Reglamento de instalaciones térmicas en los edificios (RD 1027/2007)
- IDAE. Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía