Tipos de calderas: por combustible y por cómo evacuan
Hay más de una forma de clasificar una caldera. Ésta es la que te sirve para decidir: qué quema y por dónde saca los humos.
Dos formas útiles de clasificar una caldera
Casi todas las listas de tipos de calderas mezclan criterios y acaban confundiendo. Aquí usamos dos que sí ayudan a decidir: qué combustible quema y cómo evacua los humos. La función (solo calefacción o mixta) ya la tienes explicada en qué es una caldera y qué tipo te conviene.
Con esos dos datos sabes qué tienes en casa y qué margen tienes para cambiarla.
Por combustible: gas, gasóleo o pellets
El combustible condiciona la instalación entera. El gas natural llega por red y no ocupa espacio, pero solo si hay acometida en tu calle. El propano y el gasóleo piden depósito y alguien que lo reponga. Los pellets piden un silo o un almacén y algo más de mantenimiento.
| Combustible | Qué necesita | Encaja mejor en |
|---|---|---|
| Gas natural | Acometida de red y revisiones periódicas | Viviendas urbanas con gas en la calle |
| Propano | Depósito o botellas y su reposición | Casas sin red de gas |
| Gasóleo | Depósito y logística de repostaje | Casas con instalación antigua ya hecha |
| Pellets | Silo o almacén seco y limpieza regular | Casas con espacio y ganas de manejarla |
Por evacuación: atmosférica, estanca y condensación
Esta clasificación es la que más confunde y la que más importa para la seguridad. Una caldera atmosférica toma el aire de la estancia donde está. Una estanca lo toma del exterior por un conducto propio y expulsa los humos por otro, así que no depende del aire de la casa.
La de condensación suele ser también estanca. Se distingue porque aprovecha el calor que una caldera antigua tiraba por el conducto, y por eso lleva un desagüe para los condensados.
Si no sabes cuál tienes, mira cómo sale el humo. Un tubo metálico a chimenea apunta a un modelo antiguo. Un conducto de plástico o doble tubo a fachada apunta a estanca o condensación.
Cuándo importa de verdad el tipo
Importa cuando vas a cambiar la caldera. Pasar de una atmosférica a una estanca o de condensación puede obligar a rehacer la salida de humos, y eso condiciona el plan. La normativa que fija cómo se evacuan y se ventilan estos aparatos es técnica. Que la aplique un instalador autorizado, no un tutorial.
Por seguridad, no manipules la evacuación ni cierres rejillas de ventilación por tu cuenta. Un aparato de combustión mal evacuado puede producir monóxido de carbono.
Cuándo no compensa cambiar de tipo
No compensa cambiar de tipo solo por modernizar si tu caldera funciona, pasa sus revisiones y la usas poco. Tampoco si el cambio te obliga a una obra grande para la salida de humos y la casa se usa pocos meses al año.
Sí compensa si tienes averías repetidas, si ya no hay recambios o si tu instalación es muy antigua. Y antes de repetir la misma tecnología, compara con otras opciones. Para ver cuánto cuesta cada kWh útil con tu tarifa, usa la calculadora.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los tipos de calderas según el combustible?
Las más habituales son las de gas natural, propano, gasóleo y pellets o biomasa. Cada una exige una instalación distinta: acometida, depósito o silo.
¿Qué diferencia hay entre una caldera estanca y una atmosférica?
La atmosférica toma el aire de la estancia donde está. La estanca lo toma del exterior por un conducto propio y también expulsa los humos por otro, sin depender del aire de la casa.
¿La caldera de condensación es un tipo distinto?
Es una forma de aprovechar el calor de los humos, y suele ser además estanca. Se reconoce por el desagüe de condensados.
¿Cómo sé qué tipo de caldera tengo?
Mira la etiqueta del aparato y fíjate en cómo expulsa los humos. Con la marca y el modelo, un técnico te lo confirma enseguida.
Fuentes
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